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5 tipos de emprendedor en Colombia, ¿cuál eres tú?

Todos sabemos que ¡el colombiano no se vara!, y tenemos razón, somos emprendedores por naturaleza. Desde aquel que decide empezar a vender comidas rápidas en el barrio hasta el que forma un startup, los colombianos buscamos formar empresa cada día. Incluso tú llegaste a este artículo porque no te conformas con ser un empleado más y quieres saber cuál de los tipos de emprendedor eres. No pares de leer y descúbrelo ahora.

 

El Especialista

 

Aunque su empresa está enfocada en su área de experiencia (ejemplo: agencias de publicidad creadas por diseñadores), entre los tipos de emprendedor, este consolida más fácilmente su negocio porque conoce el mercado y el ecosistema de proveedores y clientes. El especialista es una persona que asume el riesgo de formar su propia empresa, pero quiere asegurarse de controlar los aspectos básicos de la operación, como la atención a clientes, ejecución de servicios, entre otros.

 

El reto más grande del emprendedor especialista es desligarse de su rol profesional y convertirse en el administrador de su propio negocio. Aunque en las etapas iniciales estos emprendimientos son de un grupo pequeños de personas, el especialista debe capacitarse lo suficiente en temas de contabilidad, administración, manejo de personal, entre otras habilidades necesarias para ser un empresario completo.

 

Inversor Oportunista

 

Aunque la palabra oportunista suena fuerte, en realidad es un tipo de emprendedor que promueve la innovación, invirtiendo su dinero en proyectos de terceros. Es un inversor porque pone su fe en empresas nacientes u oportunidades que requieren de tiempo para generar utilidades; es un oportunista porque aprovecha el momento indicado para inyectar capital a partir de su experiencia e intuición.

 

Generalmente, el inversor oportunista ve con buenos ojos los proyectos del emprendedor especialista que necesita dinero para crecer o ser más productivo. El éxito de este tipo de emprendedor radica en la experiencia acumulada durante años, ya que generalmente el inversor ha pasado de ser un empresario a un financiador de negocios.

 

El gran reto de este tipo de empresarios es entender que financiar un proyecto no significa literalmente convertirse en el jefe. Debe aprender a confiar en su inversión y en el plan de trabajo que le fue presentado.

 

 

Estratega Constructor

 

Estar uno o dos pasos por delante de la competencia no es suficiente para este tipo de emprendedor. El estratega consultor es un empresario calculador y enfocado en las metas de su negocio. Su capacidad de administración es alta y delega fácilmente tareas operativas con el fin de ahorrar el tiempo que requiere para asistir a juntas con inversores o nuevos clientes.

 

Por otra parte, ser estratega y constructor le permite crear planes de trabajo ambiciosos pero asequibles. Su poder de análisis lo usa para definir desde estrategias de mercadeo hasta la conceptualización de un nuevo producto o servicio que lo ponga al frente de su competencia directa. Su gran objetivo como constructor es consolidar su empresa.

 

El reto del estratega constructor es no medir todos los resultados por indicadores numéricos, especialmente cuando el emprendimiento está en sus etapas iniciales. Igualmente, aunque por naturaleza se desliga de las tareas operativas, debe mantener un orden estricto para recibir informes y tomar decisiones rápidas.

 

Persuasivo

 

Aunque también puede ser un emprendedor especialista, el persuasivo es un líder nato que sabe rodearse de gente idónea para sacar su negocio adelante. Su rol de líder lo lleva a ser apasionado y a compartir sus conocimientos con sus colaboradores.

 

El mayor reto de este tipo de emprendedor es enfocarse en una tarea a la vez y administrar su tiempo correctamente. Igualmente, no puede dejar llevarse por su pasión, sino que debe controlar sus impulsos para tomar mejores decisiones.

 

Visionario

 

El visionario puede ser también otro de los tipos de emprendedor anteriores. La razón principal por la que decide formar su empresa es porque notó que él sabe cómo resolver una necesidad que ninguna otra empresa ha podido. Su visión le permite intuir con eficacia condiciones de mercado a mediano plazo, logrando acertar en el despliegue de su servicio o producto.

 

El reto del emprendedor visionario es mantenerse enfocado en un solo proyecto. Esto es porque siempre está pensando nuevas ideas o soluciones; sin embargo, debe concentrar su esfuerzo y recursos en sacar adelante su primera idea. Una buena combinación entre un visionario y un estratega constructor es la clave para un emprendimiento exitoso.

 

¿Ya sabes cuáles son las 7 características de un buen empresario? Descúbrelas aquí.

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